El mantenimiento preventivo es la diferencia entre un auto que dura 100,000 km y uno que pasa los 200,000 km sin problemas. Seguir un plan por kilometraje evita averías costosas y mantiene el valor del vehículo.
Cada 5,000 km
- Cambio de aceite de motor y filtro de aceite.
- Revisión de líquidos (frenos, dirección, refrigerante).
- Inspección de llantas (presión y desgaste).
- Revisión de luces y batería.
Cada 10,000 km
- Rotación y alineación/balanceo de llantas.
- Revisión de frenos (pastillas, discos, líquido).
- Inspección de bandas y mangueras.
- Cambio de filtro de aire del motor y cabina.
- Revisión de suspensión y dirección.
Cada 20,000–40,000 km
- Cambio de bujías (según tipo).
- Cambio de líquido de frenos y refrigerante.
- Revisión de amortiguadores.
- Limpieza de inyectores y sistema de combustible.
Anota cada mantenimiento con fecha y kilometraje. Un historial ordenado ayuda a vender el auto y a no olvidar ningún servicio.



